Es tan importante como comer.-La función del sueño durante los dos años y medio

MADRID.- (EFE / Foto Megamedia).— El sueño es una parte imprescindible de la vida, pero su función y estructura varían con la edad. Un cambio fundamental se produce hacia los dos años y medio, cuando el propósito principal deja de ser la construcción del cerebro para dedicarse a su mantenimiento y reparación.

Un estudio que publica “Science Advance” firmado por científicos estadounidenses indica que, antes de esa edad, el cerebro crece con mucha rapidez y durante la fase REM —cuando se producen los sueños más vívidos y es más profundo— el joven cerebro está ocupado construyendo y fortaleciendo las conexiones neuronales.

El sueño en fase REM, señala el estudio, es el principal responsable de la reorganización y aprendizaje que domina el desarrollo temprano, mientras que el no REM se encarga de la reparación diaria a lo largo de la vida.

A partir de los dos años y medio, el propósito principal del sueño pasa a ser el mantenimiento del cerebro, un papel que mantiene durante el resto de la vida.

Durante las horas de vigilia se producen cierta cantidad de daños neurológicos y los desechos resultantes, entre ellos genes y proteínas dañados en las neuronas, pueden acumularse y causar enfermedades, el sueño ayuda a reparar y limpiar esos daños. El equipo de investigación, liderado por Van Savage, de la Universidad de California, realizó el análisis estadístico más completo del sueño hasta la fecha, utilizando datos de más de 60 estudios en seres humanos y otros mamíferos. Los datos señalan que todas las especies experimentan una drástica disminución del sueño REM al alcanzar el equivalente en desarrollo humano de dos años y medio de edad. “El sueño es tan importante como la comida” —dijo Gina Poe de la Universidad de UCLA.

Estudios Aportes

La investigación arrojó datos de más de 60 estudios en seres humanos y mamíferos.

El sueño REM

Mientras que los recién nacidos pasan alrededor de la mitad de su tiempo de sueño en la fase REM, a los diez años se reduce al 25% y a los 50 años es solo del 15 %. La caída de la fase REM a los dos años y medio ocurre justo en el cambio en la función del sueño.