Columnistas

Iglesias y lavado de dinero

(Por: Diego Petersen / El Informador Jalisco)

No tengo nada contra las iglesias, por el contrario, me parece que tienen un papel muy importante en hacer de este mundo un lugar un poco más hospitalario y menos hostil para millones de personas. Tengo, eso sí, una aversión personal contra las personas que usan las iglesias para delinquir, pues hay en ello además del delito, llámese abuso sexual, lavado de dinero o extorsión, una hipocresía básica que hace que estos delincuentes vayan por la vida con un halo de superioridad moral que los hace doblemente insoportables.

No puedo sino celebrar que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) haya levantado la mano y por fin alguna autoridad mexicana ponga atención a lo que pasa en las iglesias del país. Resultaba a todas luces extraño que se investigara al líder de la Luz del Mundo en Estados Unidos, que hubiese salido tanta evidencia en la corte de Los Ángeles que permite presumir conductas delictivas y que en México ninguna autoridad se preguntara siquiera si esos delitos por los que se le acusa allá podrían estar sucediendo también acá. No como una persecución a una iglesia o una creencia sino como una forma de combate a la impunidad de quienes se esconden detrás del manto protector de las sotanas, las investiduras sagradas y la creencia de los fieles para cometer abusos de todo tipo.

Los reflectores de la UIF se han posado sobre la Luz del Mundo por el juicio que se le sigue a su líder Naasón Joaquín en California, pero ni es la única iglesia que lava dinero ni en la única que se comenten delitos. De hecho, la primera vez que Santiago Nieto habló de un grupo religioso investigado por delitos financieros todos volteamos, en automático, la mirada hacia el emporio creado por Marcial Maciel, pues en materia de lavado de dinero tienen su historia. El periodista Raúl Olmos detalló en “El imperio financiero de los Legionarios de Cristo” (Grijalbo, 2019) las operaciones de esta congregación católica que ha vivido en el lomo del escándalo desde hace 30 años.

Perseguir los delitos que cometen personas concretas, con nombre y apellido, de las iglesias y congregaciones no es perseguir la fe, por el contrario, se trata de defender a los creyentes, que son los sujetos de este derecho y posibles víctimas de estos abusos. Nos falta mucho por avanzar en el terreno de la justicia frente a los engaños y los abusos de poder y por lo mismo el paso dado por la UIF es sin duda una buena noticia.

  1. Dice el cardenal Juan Sandoval que “el aborto es un crimen más terrible que el maltrato a las mujeres” y que por lo tanto no hay que ir a las marchas ni apoyar el paro del día 9. Es el mismo que se opuso y obstaculizó en los años noventa la primera ley contra la violencia familiar. Sin comentarios. Una razón más para estar ahí y apoyar todo el 9M.

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