Tengo pezón invertido, ¿puedo dar el pecho?

Esperas con alegría y nerviosismo a la vez la llegada de tu bebé. Estás deseando tenerlo entre tus brazos y darle lo mejor de ti a través de la lactancia materna, pero hay algo que te preocupa y que te está impidiendo disfrutar de la recta final de tu embarazo: tienes el pezón invertido y no sabes si podrás dar el pecho. Porque que tengas el pezón invertido no significa que no tengas pezón, simplemente que tienes que estimularlo que para que salga hacia fuera.

Cómo dar el pecho con pezón invertido

En principio sí podrás amamantar a tu bebé aunque tengas el pezón invertido, pero quizás puede que al pequeño le cueste engancharse en un primer momento. Te dejamos aquí algunos consejos para conseguir tu propósito:

Hay bebés que, por hambre o por deseo de tener a su mamá bien cerca, se enganchan sin problema al pecho, independientemente de si este tiene un pezón invertido, así que antes de buscar una solución, prueba sin más.

El caso de que veas que lo coge, pero que está más cómodo en el pecho que no tiene pezón invertido, te recomendamos que comiences siempre la lactancia por el invertido. Tu pequeño está hambriento y no le va a importar cómo sea el pezón. Esto va en contra de lo que te dirán en los cursos de preparación al parto acerca de que tienes que alternar cada toma con un pecho y otro (si a las 14.00 horas has empezado a amantar con el derecho, a la siguiente con el izquierdo). Tu objetivo aquí es que tu bebé siga mamando y generando leche por igual en los dos pechos.  Busca una postura en la que los dos estéis relajados. Por ejemplo, si ves que se engancha con dificultad cuando estás sentada, prueba a darle el pecho tumbada. Los dos estaréis muy cómodos.  Estimúlate el pezón. Como hechos dicho, no es que no tengas pezón, es que está "escondido" y tu bebé tiene un difícil acceso. Prueba a darte un masaje sobre el pecho para que el pezón salga de manera natural.

Otro truco para que tu bebé se enganche rápidamente es que te saques un poco de leche del otro pecho, con el dedo te la extiendas por tu pezón invertido y fijo que el pequeño se agarra sin ninguna dificultad.

 Algunos expertos recomiendan utilizar al principio pezonera, pero deberías intentar, una vez que ya se ha enganchado sin problema, probar algunas tomas sin ella.