Graves riesgos de la baja tolerancia a la frustración: cómo combatirla

Es normal que a veces podamos sentirnos decaídos cuando no logramos hacer algo bien o las cosas no salen de la manera en que pensamos que lo harían. Por más que intentemos hacer planes y vigilar con cuidado cada paso que demos, las eventualidades están siempre presentes y es casi imposible evitarlas. Por lo que es común que tropecemos varias veces en nuestras vidas, lo que en realidad importa en este punto es que seamos capaces de levantarnos y aprender la lección que esta caída nos ha dejado para poder enfrentar los nuevos retos futuros.

Justo ese es el secreto para dejar que las situaciones nos afecten en exceso o que, por el contrario, nos motiven, ya que cuando damos paso libre a la intolerancia, nuestro camino hacia el éxito se ve truncado e incluso, a veces es difícil superarlo. Hay que recordar que el mundo está en constante movimiento y no podemos zafarnos de los fracasos, pero sí podemos hacerles frente y seguir adelante.

Por todo ello, en Diario Femenino hablaremos sobre los graves riesgos de la baja tolerancia a la frustración y te daremos algunas pautas para ponerle solución.

Qué es la frustración?

Por concepto, es el sentimiento que se genera al no poder cumplir o satisfacer un deseo, resultando en una serie de emociones negativas para la persona que le afecta a nivel psicosomático. En donde puede experimentar resentimiento, estrés, ansiedad y tristeza, dejando al cuerpo con un agotamiento extremo y un sentimiento de malestar general. Al mismo tiempo es posible que desencadene actitudes o comportamientos agresivos y depresivos, debido a toda la tensión acumulada.

La frustración trae como efecto secundario la desmotivación para volver a hacer algunas cosas y la pérdida de confianza en las capacidades propias. Esta afectación se desarrolla debido a la discrepancia entre las expectativas y lo que se puede conseguir en la realidad, así como por la dificultad que requiere conseguir el éxito de un objetivo.