Ya no se buscarían donantes de hígados

MADRID.— En todos los casos de minihígados humanos trasplantados a ratas hubo problemas de riego sanguíneo dentro y alrededor del injerto. Sin embargo, los organoides funcionaron: la sangre de las ratas tenía proteínas de hígado humano.

Para Alejandro Soto-Gutiérrez, profesor asociado de Patología en la Universidad de Pittsburgh y autor principal del experimento, la investigación es un avance para la obtención de órganos de reemplazo en laboratorio, pero también una herramienta útil en sí misma.

“El objetivo a largo plazo es crear órganos que puedan reemplazar la donación de órganos, pero en un futuro cercano veo esto como un puente para el trasplante”, dice a la agencia EFE.

“Por ejemplo, en la insuficiencia hepática aguda, puede que solo necesites un estímulo hepático por un tiempo en lugar de un hígado completamente nuevo”.

No obstante, reconoce el investigador, aún queda un largo trecho por estudiar y desafíos significativos, como la supervivencia a largo plazo y la seguridad.